Personalizar el agua
18 de julio de 2024 · 5 min

Cada casa produce su propia agua inofensiva.
Imagina el asentamiento humano de Kakuma (Kenia), ubicado en el desierto, y observa que los techos de cada refugio tienen su propia turbina eólica instalada, que convierte el viento en agua sin necesidad de energía eléctrica, produciendo hasta cinco litros de agua segura (libre de microorganismos peligrosos y sustancias tóxicas que causan diarrea o disentería) por hora.
Hay más de 844 millones de personas en el mundo que tienen que caminar más de media hora para conseguir agua —normalmente entre dos y cuatro horas— y el agua que obtienen casi siempre es de mala calidad.
Las soluciones tecnológicas innovadoras pueden ayudar masivamente a cerrar la brecha de acceso al agua en menos tiempo. Hay que individualizar las formas de extraerla de diversas fuentes, incluyendo el aire y el mar.
Soluciones que ya existen
Válvulas de ultrafiltración que bombean agua del río obteniendo hasta 500 litros de agua segura por hora. Para pequeñas comunidades agrícolas.
Plantas de tratamiento que purifican el agua usando solo la gravedad, sin necesidad de electricidad. Para pequeñas comunidades rurales.
Generadores de Agua Atmosférica (AWG) que convierten el aire en hasta 10.000 litros de agua por día. Para asentamientos humanos en el borde de grandes ciudades.
Purificadores portátiles con luz ultravioleta (UV) que purifican 1 litro de agua en apenas 90 segundos, con capacidad para hasta 8.000 tratamientos.
¿Cómo los ayudamos?
Para abordar la escasez del agua, su calidad y su gestión, se requiere un cambio de mentalidad, como se manifestó en el Foro UN-Habitat con más de 22.000 personas entre políticos y profesionales de todo el mundo a inicios de febrero de 2018. Consideran necesario “adoptar mecanismos innovadores y robustos para la diversificación y expansión de los medios de implementación” y “fomentar una cultura de creatividad e innovación incrustada en la manera en que las ciudades y asentamientos humanos operan”.
Individualizar el acceso al agua segura permite mayor independencia para cada economía familiar. Individualizar el acceso al agua segura en asentamientos humanos ayuda a elevar la autoestima de cada ser humano.
La fabricación individualizada forma parte del creciente fenómeno del “Prosumer” (el consumidor que se vuelve productor). Individualizar es la esencia del ser humano. La forma de obtener energía en cada hogar ya está individualizada. La obtención de hielo está individualizada: ya no hace falta ir a un glaciar, basta tener un refrigerador. Lo mismo pasa con la comunicación, el transporte, los huertos urbanos, los alimentos.
La autoestima se construye cuando uno pone en ejecución lo que decide. Por eso debemos visualizar mejor las tendencias y el potencial de empoderamiento de cada persona. Y, en comunidad, hacemos nuestras soluciones grandes.
¿Será complicado? Por supuesto que sí. Los humanos siempre hemos complicado las cosas. El futuro se concibe mejor con soluciones que requieren una inflexión respecto a la dirección que llevamos.
